Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2006.
Resumen
- 19/10/2006 23:33 - No se por donde empezar
- 23/10/2006 13:18 - De un extremo a otro
- 25/10/2006 11:41 - Tienes un e-mail
- 28/10/2006 00:28 - De lo que somos, o lo que podriamos haber sido.
- 30/10/2006 14:14 - Entrar al trapo.
No se por donde empezar

Pues eso que no se por donde empezar, Edu me animo a hacer un blog (que realmente no se que significa el palabro en cuestión), y pense por que no, aunque realmente no se quien lo va a leer, ya que me da una vergüenza horrorosa decirselo a nadie. Siempre me ha gustado lo de escribir, es mi vocación frustrada, pero no poesia ni nada de eso, bueno he empezado dos novelas, pero en ninguna de ellas he llegado al segundo capítulo, claro que el dia que la termine la presento al planeta, por lo menos, bueno como decía me gusta lo de escribir, pero hace unos años lo de hacerlo a mano era un autentico coñazo, porque encima soy tremendamente desordenada, con lo cual habia folios por todas partes, y si algún dia me daba por limpiar, pues terminaba todo en la basura, luego lo intente en word, pero no se cada vez lo guardaba en una carpeta distinta y nunca sabía donde estaba, ademas de que soy un pelín inconstante, obsesiva eso si, cojo un tema, y me obsesiono, hasta que me canso, y no vuelvo a tocarlo, asi que esto del blog, puede ser una solución aunque sea para mi misma, y nada mas.
El problema que no se de que escribir, por ejemplo, de política, uf un tema dificil, ya que tengo una ligera tendencia a criticarlo todo, con lo cual los derechas piensan que soy de izquierdas, y los izquierdas que soy de derechas, por lo que nunca he sabido muy bien donde situarme, políticamente hablando, aunque me encantaría hablar de Bono, que le gusta a don Jose una portada, y que bien se lo ha pasado, con lo “trigste” que ha tenido que estar estos últimos meses sin portadas, pero bueno lo dicho de política de momento no, también podría hablar de religión pero también es un tema muy dificil, aunque sobre algunos puntos ,podría explayarme, pero de momento tampoco, de cine….mal lo llevó, la última vez que fui al cine, fui a ver “El zorro”, de lo cual hace ya la friolera de ocho años, últimamente me he puesto un poco al día gracias al e-mule, hace unos días vi “Match Point”, me gustó, el final muy bueno, también podría hablar de la familia real, pero claro como en España parece que no es correcto hablar mal de ellos, pues no tendría mucha gracia, así que no se por donde empezar, pero bueno supongo que se me ira ocurriendo, seguro que algo mas escribiré porque este blog es mi última obsesión, también es posible que en unos días cambie de obsesión y hasta se me olvide la dirección del blog, y la contraseña. Asi que no se si volvere a pasar por aqui, quiza si, quiza no.De un extremo a otro
Nos estamos radicalizando, en todos los temas. Cada día estoy mas convencida de que no hay términos medios, cuando hablo con la gente, cuando veo la tele (cada vez menos, por mi salud mental), cuando escucho la radio, en todos los aspectos nos estamos radicalizando.
El que es de derechas es muy de derechas, el que es de izquierdas es muy de izquierdas. O eres religioso rozando el fundamentalismo o eres ateo, pero ateo ateo. En deporte no digamos, ya no vale ser forofo de un equipo, tienes que odiar a muerte al contrario, no vale ser del Barcelona si no eres antimadridista a muerte, o no vale ser del atleti si no eres........bueno aqui corramos un tupido velo, por que los del atleti somos un mundo aparte, hay que tener un caracter muy especial para ser colchonero y no morir en el intento.
Somos extremistas hasta en los temas del cuore, o eres pantojista o no la soportas (aqui me incluyo, no puedo con ella), o piensas que el Matamoros es un tipo genial y estupendo o piensas que es el cabrón mas grande del mundo.
No escuchamos a los demás, no intentamos razonar nuestras posiciones, aqui la razón la tiene el que más grita, el que menos deja hablar al de al lado.
Pues yo reivindico mi derecho a escuchar y ser escuchada, a situarme en el centro e intentar ser objetiva, a criticar lo criticable, y a alabar lo alabable, a ponerme en el lugar del otro e intentar comprenderlo, y a que el otro me intente comprender. Quiero aprender a escuchar, y si todos lo hicieramos probablemente el mundo sería un lugar más fácil donde vivir.
Y lo dejo aqui, que me estoy poniendo de un metáfisico que no me aguanto ni a mi misma.
Hasta la próxima, o no.
Tienes un e-mail

Cuando empezamos con esto del internete, corrimos todos a abrirnos un e-mail, ya no podíamos vivir si no teníamos una cuenta o dos o tres, una en cada servidor, por si acaso. Y los primeros meses, no recibías ni uno, nadie te escribía, pero un buen día empiezas a repartir tu dirección a diestro y siniestro.
-Oye sabes que me he abierto una cuenta en yahoo y otra en Hotmail, a partir de ahora cuando tengas que decirme algo, ya sabes me mandas un e-mail, que sale mas barato…….
Y de repente un buen día entras en tu cuenta y te encuentras aquello de “tiene 20 mensajes en su bandeja de entrada”, ole que ilusión alguien me ha escrito……….abres y te encuentras esos bonitos archivos pps, con maravillosos amaneceres y espectaculares atardeceres, y una bonita poesía sobre el amor o la amistad (dignas del más cursi de los enamorados), o esos tan tiernos con fotos de gatitos o perritos (lo siento no me gustan los animales), y un mensaje final que nos invita a ser mejores personas.
Al principio, vale, te hacen gracia, que monos, pero cuando ya llevas abiertos como unos 40, empiezas a maldecir en arameo y a acordarte de toda la familia del pesado de turno que te ha metido en su libreta de direcciones y te bombardea la cuenta con diez o veinte correos diarios, y que conste que durante una época de mi vida he sido de esas pesadas.
Y llega el momento en que empiezas a eliminarlos directamente, pero se reproducen como conejos, todos los días te encuentras un montón de pps, o de chistes archiconocidos, y encima los tienes todos repes, porque todo tu circulo de amistades o medio amistades te tiene en la agenda de direcciones y los correos van y vienen. Y recibes correos de gente con la que no hablas hace años, de ese tipo de amistades que si te encuentras por la calle, los despachas con un seco, ¡hasta luego!.
Pero los peores, los horrorosos, los que consiguen sacarme de mis casillas, son aquellos que al final, después de la bonita poesía, te dicen aquello de, reenvía este mensajes a diez personas antes de media hora, y te tocara la lotería o encontraras al amor de tu vida, y luego te amenazan, si no lo envías una racha de mala suerte entrara en tu miserable vida, y te la hará todavía más miserable.
-"John Smith de Ohio, mandó el correo a 20 personas y le tocaron veinte millones de dólares y ahora se dedica a la vida contemplativa, en cambio Peter Bloom,de Pensylvania lo borro y ha perdido su trabajo y su mujer le ha dejado por John Smith."
Desde aquí pido disculpas a todos aquellos a los que he bombardeado con absurdos e-mail, y prometo ser una buena chica y no volver a hacerlo nunca más.
Hasta la próxima, o no.
De lo que somos, o lo que podriamos haber sido.

No hay nada más difícil que educar a un hijo, y cuando digo educar, no me refiero a enseñarle como debe sentarse en la mesa, a lavarse los dientes después de comer, o a no decir tacos.
Tampoco me refiero a enseñarle unas normas básicas de respeto hacia los demás, de respeto por la propiedad ajena, y de respeto por uno mismo. A lo que yo voy es algo mucho más complicado.
Tengo claro de que nacemos con un carácter más o menos definido, listo para desarrollarse, ahí es donde viene mi duda, se desarrolla de una forma natural o terminamos siendo, un producto fabricado por nuestro entorno.
Últimamente me he pillado varias veces, detrás de mi hijo diciendo aquello de ¡No así no!, hasta que un día me preguntó ¿Por qué así no?, ¿Por qué no puedo hacerlo a mi manera? Y ahí me quede parada mirándole con cara de tonta, porque realmente no lo estaba haciendo mal, simplemente lo estaba haciendo a su manera.
¿Qué derecho tengo yo, a influir de esa manera en mi hijo, a no dejarle desarrollarse tal y como es? Por eso me pregunto si somos auténticos, o han transformado nuestro carácter hasta no quedar nada genuino en nosotros.
Durante nuestra infancia y adolescencia, nuestro entorno intenta, hacernos mejores, pero también puede ser que nuestros miedos, nuestras contradicciones vengan de ese miedo a no actuar como queremos, sino a como dijeron que debíamos hacerlo.
Uf, es un tema difícil, jodidamente difícil, pero tiendo a pesar, que no debo darle muchas vueltas, y que educar a mis hijos, lo iré aprendiendo sobre la marcha, para eso no sirve un plan previo.
Y lo dejo, que otra vez como dos post más abajo, me estoy poniendo muy profunda.
Hasta la próxima, o no.
Entrar al trapo.

Soy especialista en entrar al trapo. Para eso soy muy tauro, y eso que no creo en la astrología, pero no puedo evitarlo, se que no debo hacerlo, se que al final siempre salgo perdiendo, pero no hay manera, y mira que intento todos los días de mi vida aprender algo, intento aprender a evitar las situaciones que me desestabilizan, pero esta es mi asignatura pendiente.
No tengo mano izquierda, me caliento enseguida, noto como me va subiendo la sangre a la cabeza, soy consciente de que voy a explotar, y en vez de recular, contar a hasta diez y retirarme, meto los cuernos y arremento.
Me ponen el trapo, porque soy consciente que muchas veces, la mayoría, me lo ponen, porque saben que entro, y después vienen los banderilleros, los picadores, (no se si este es el orden, porque yo de toros lo justo). Y al final me quedo sola en la plaza, con el trapo liado, y dando cabezazos contra las tablas, y cuando por fin logro levantar la mirada, estoy sola, el matador, los banderilleros y los picadores han hecho mutis, ¿y que he ganado con ello?. Nada, excepto un buen cabreo
Pero lo que más me jode, es que se, que volveré a tropezar en la misma piedra, y volveran a ponerme el capote, y volvere a bajar el morro, a resoplar, y a embestir, y después, pues otro cabreo, y otro dolor de cabeza, (después de un cabreo siempre me duele la cabeza).
Me prometo a mi misma, que la próxima vez, intentaré contar hasta diez, respirar profundamente y tratar de evitar por todos los medios, que la sangre alcance el punto de ebullición, se que me va a costar, pero por intentarlo que no quede.
Hasta la próxima, o no.


